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El estatus de los arquitectos en Europa

 

Leer los arquitectos en Europa

La profesión de arquitecto existía desde la antigüedad, sin embargo, a lo largo de los años esta se ha definido mejor y se ha diferenciado de otras profesiones que se mezclaban y confundían con esta como la ingeniería, la carpintería y la construcción. Por esto, los arquitectos no descansaron hasta revindicar su profesión como arte mayor de concepción y realización de infraestructuras, fusionando el aspecto práctico con el estético. Saber más sobre los tipos de construcción en el mercado europeo.


Definición de la profesión 


Se necesitó una larga lucha en Europa para obtener la autonomía del oficio, al igual que el reconocimiento del profesional sacándolo de la sombra del anonimato.
Después de definir el oficio, los arquitectos buscaron ser reconocidos como artistas. Se comenzaron a crear instituciones oficiales de arquitectos y los profesionales ganaron poco a poco cierto prestigio en la sociedad, especialmente aquellos que participaban en las construcciones reales. El número de arquitectos fue aumentando a su vez en Europa. Sin embargo, la profesión de arquitecto se consolidó de manera diferente en cada país. 


Organización de la profesión en la sociedad  


En España, la creación de instituciones dedicadas a la enseñanza de la arquitectura bajo un enfoque artístico y técnico fue un proceso largo y lento. En 1342 la arquitectura fue separada de la herrería y de la artillería. 
Hasta principios del siglo XVIII, la arquitectura en la península ibérica fue considerada un arte mecánico y era ejercida mediante el sistema gremial. Más adelante, la profesión fue reconocida como parte de las Bellas Artes y pasó a ser enseñada en Academia. En 1744, se inauguró la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, la cual no solo se encargaba de la formación de los arquitectos, sino que también provocó grandes cambios en la sociedad. A partir de ahí, sólo podían ejercer el oficio aquellos que tuviesen el título de arquitecto otorgado por la academia. La academia también promovió la unificación de todas las ramas de la arquitectura con la creación de la Escuela de Arquitectura de Madrid. La instauración de títulos afectó a muchos trabajadores en el campo de la construcción, puesto que no tenían la posibilidad de seguir ejerciendo sin ser evaluados por la Real Academia. Consecuentemente, el mercado laboral también sufrió una escasez de arquitectos. Sin embargo, en 1957 se produjo un boom de profesionales con la política gubernamental franquista que buscaba aumentar el número de técnicos en España. De esta manera se aprueba la Ley de Ordenación de las Escuelas Técnicas con la cual se crearon nuevas escuelas de arquitectura.


Los italianos, por su parte, se abrieron camino de una manera diferente, los arquitectos se asociaron con los ingenieros puesto que en el periodo de Mussolini se dio prioridad a las corporaciones y la primera scuola d’architettura de Roma estaba principalmente enfocada en la enseñanza técnica, más tarde también se creará una asociación nacional de ingenieros y arquitectos italianos. Los italianos crearon un colegio de arquitectos e ingenieros y en 1923 una ley reconoció a la vez los títulos de ingenieros y de arquitectos. 


En Francia el proceso fue distinto puesto que la creación de instituciones enfocada en las artes coexistió con los arquitectos formados bajo un ángulo técnico de los ingenieros, y con ello se marcó la ruptura entre la arquitectura ordinaria y la arquitectura de prestigio. Las varias escuelas, academias e instituciones reales al igual que nacionales de arquitectura y de bellas artes se multiplicaron y el estatus de los graduados fue creado en 1746.
Más tarde, se creó el diploma de estado de arquitecto y luego en 1874 se oficializó por decreto, otorgándole así más renombre y credibilidad al oficio de los arquitectos y garantizando sus competencias técnicas y artísticas.


Hoy en día, la autorización para firmar proyectos puede cambiar de país a país, aspecto que incide también en los ingresos de los arquitectos. En algunos países basta con tener el diploma de estado y en otros es obligatorio presentarse a un examen nacional, realizar prácticas, y tener un cierto número de años de experiencia para poder finalmente dirigir solo un proyecto. Es por esto que en general los arquitectos recién graduados tienen más dificultades para entrar en el mundo laboral. Ver el perfil de los arquitectos en Europa.


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