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Tipos de reformas

 

Cuando nos planteamos llevar a cabo una reforma de nuestro domicilio, una de las primeras preguntas que nos hacemos es qué es lo que queremos reformar de nuestra casa. 
Efectivamente, dependiendo de nuestras aspiraciones, necesidades o del presupuesto aproximado que tengamos, podemos plantearnos nuestro proyecto de renovación de diferentes maneras. 
Según el tipo de trabajo de renovación que tengamos en mente, podemos clasificar la reforma como trabajo de obra menor o de obra mayor.


Reformas de obra menor

La obra menor incluye toda obra que no afectan a la estructura del inmueble ni a elementos importantes del mismo (como muros de carga o tabiques). Este tipo de renovación, además, no requiere en principio ningún tipo de permiso.
Un ejemplo de obra menor puede ser cambiar el alicatado del baño o la cocina, que aparte de dar un nuevo aire a las estancias, podemos aprovechar para cambiar el mobiliario, el suelo o pintar las paredes y tener una habitación completamente nueva con una obra de pequeño tamaño. 


Dentro de la obra menor podemos encontrar el cambio de ventanas o una mejora del aislamiento térmico del hogar. Con el paso del tiempo, las ventanas pierden capacidad de aislamiento, y las más antiguas puede que no tengan ni la capacidad para frenar el calor o el frio. Con un cambio de ventanas, mejoraremos el aislamiento térmico (e incluso acústico) de nuestro hogar, mejoraremos la estanqueidad del aire y ahorraremos en la factura de la luz. Además, disfrutaremos de un mayor confort.


Si queremos lograr la máxima comodidad, manteniendo nuestra casa más fresca durante el verano y cálida durante el invierno, se puede mejorar el aislamiento de los muros interiores o exteriores, si las características de la propiedad lo permiten. 


Dentro de la obra menor también se incluye la renovación eléctrica. Por ejemplo, podemos instalar falsos techos en nuestra vivienda para colocar puntos de luz de bajo consumo y alto rendimiento para que nuestra vivienda esté mejor iluminada e incrementemos el ahorro. Asimismo, como estamos añadiendo una capa suplementaria a nuestro techo, el aislamiento térmico y acústico será mejor, y conseguiremos una rehabilitación energética casi completa de nuestro hogar.

Reformas de obra mayor

Las reformas de obra mayor incluyen todos aquellos proyectos que implican el cambio de estructura, como un cambio de distribución de las habitaciones, una rehabilitación del tejado, una ampliación de la vivienda o una reforma de la fachada. En estos casos, pedir una licencia de obra al ayuntamiento, así como la elaboración de un proyecto firmado por un arquitecto cualificado son obligatorias. Además, si nuestra vivienda se encuentra en un inmueble de vecinos, es posible que también haya que pedir permiso a la comunidad de vecinos.


Para ganar metros cuadrados en nuestra vivienda, podemos optar por el cerramiento de la terraza, o la eliminación parcial del pasillo para darle metros a alguna habitación. 


Dependiendo del tipo de obra que nos planteemos, podremos beneficiarnos de diferentes ventajas, como mayor espacio, modernidad, mejor aislamiento o aprovechamiento de la luz natural… Las posibilidades son infinitas. 


Gracias a nuestro directorio de arquitectos, encuentre al mejor arquitecto para su proyecto de renovación integral.

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